Lost in translation
Nos dieron el feriado de Columbus Day y tuvimos este último fin de semana largo. Con unos amigos (Kevin de Singapur, Christine de Hong Kong y Flor de Francia) compramos un paquete turístico muy barato que consistía en una tarde en Philadelphia, un día y medio en Washington y un día en NY. La sorpresa era que esta agencia era una agencia china, del Chinatown, y que el guía era chino y hacía el tur en los dos idiomas, con un inglés francamente pésimo. Con Flor éramos las únicas occidentales del grupo; la mayoría eran chinos y también había un grupo de hindúes. Bastante especial el viaje como pueden ver. Lo voy a contar con el mayor detalle posible y con algunas fotos.
Partimos el sábado muy, pero muy temprano; nos juntamos a las 5:45 am en la estación del metro del campus. Cuando me subí al bus fue la gran sorpresa: este era un tur hecho por y para chinos, en chino mandarín. En fin, desde cuando me ha importado el guía, yo quiero conocer las ciudades de manera independiente.
Primera parada: Philadelphia. La primera capital de la nación y donde se firmó la declaración de la Independencia (creo). Me bajó una rabia contra el imperialismo gringo enorme ahí.... Se mueren la seguridad que había para entrar al museo de la Campana (la misma famosa campana con una rajadura y que según aprendí no tiene ningún valor histórico más que el contenido simbólico que le han dado). La ironía perfecta, para entrar a conocer la CAMPANA DE LA LIBERTAD uno tiene que ser revisado entero, pasar por un detector de metales, mostrar los zapatos, y demostrar que uno no es un terrorista. (Señor EEUU le informo que en caso de querer causar terror en EEUU hay cosas mucho más entretenidas e importantes que bombardear que el lugar donde está su famosa campana, que además no suena porque está rajada). Como pueden ver, el famoso show de la campana me ha producido su buena cuota de ira. Además por el hecho que la presentan como un símbolo mundial indiscutible de libertad (¿Aló?) Estuve rabiando contra el imperialismo yanqui un par de horas (principalmente mientras me pasaban por el detector de metales), almorzamos y volvimos al bus chino.
Segunda parada: Washington. Capital oficial del imperio, y con una clara imitación a la arquitectura y las ciudades romanas. Llegamos cuando ya se estaba oscureciendo, fuimos al capitolio y al Jefferson Memorial. El capitolio es precioso, es el duomo de Washington, situado en algo que se podría llamar un cerro y con un muy bonito jardín. El Jefferson Memorial es espantoso, imita un templo romano pero es totalmente desproporcionado y fuera de contexto. Además estaba lloviendo. Adivinen donde comimos.... en el Chinatown de Washington!! Pero me rebelé y comimos en un restaurante mexicano que estaba en la frontera. Después de este fin de semana no voy a querer comer comida oriental en mucho tiempo, y ojo que digo oriental porque tampoco quiero comida india ni japonesa.
Alojamos en un hotel en los suburbios.
Día dos: Nos despertamos a las 7, desayuno de típico hotel gringo: que rico excepto por el café que con dos excepciones (una en Boston y la otra en NY) no salva a nadie (ni despierta).
Primera parada: Virginia Caverns, unas cuevas bastante profundas (hasta 100 metros de profundidad) que están cerca de Washington. Muy bonitas e interesantes, tienen no sé que formaciones únicas y también unas especies de flores que nadie sabe cómo se forman, porque todas estas cosas tienen más de 10.000 años.
Segunda parada: The White House. Bastante autoexplanatorio. La bandera estaba a media asta, suponemos que por el terremoto en Pakistán (???), la otra explicación dado que también la bandera del Tesoro estaba a media asta es que estén de luto por como están sus finanzas. Encuentro que tiene más sentido la segunda explicación. En todo caso, los alrededores de la Casa Blanca son muy bonitos. Washington tiene calles muy amplias y edificios muy bonitos.
Tercera parada: El foro romano. O algo por el estilo. Hay un obelisco en memoria de Washington. El famoso Lincolm Memorial que es otro templo romano para la colección, igual de grande que el de Jefferson. Creo que mi mayor problema es con el tamaño de las estatuas, es demasiado desproporcionado e incluso un poco terrorífico tener estatuas de ex presidentes de más de 4 metros. En el parque/foro hay también memoriales para dos de las guerras más inexplicables de EEUU: Vietnam a un lado y Corea al otro. Lo que más me gustó fue la pileta que está en frente del obelisco, me acordé de Forrest Gump y cuando se encuentra con Jenny en la pileta en una manifestación pacifista.
Cuarta parada: Siguiendo los principios de independencia y libertad que están escritos en todos estos monumentos me independicé de este tur chino. El Air and Space Museum es el último museo que se me ocurriría visitar. En vez de subirme al bus me fui caminando a través de todo el "foro" y entré al Museo del Holocausto. No sé si para bien o para mal no se podía entrar a la colección permanente porque era muy tarde y ya habían vendido todas sus entradas. En vez fui a las exposiciones temporales y quedé profundamente impactada. Voy a volver a ir de todas maneras, pero voy a necesitar una preparación psicológica fuerte para ver todas esas atrocidades. Además que hay otros museos muy buenos en DC que también valen la pena una visita.
De vuelta al bus. Gracias a mi nuevo juguete musical, mi libro y mi título mundial de dormilona, tantas horas en un bus no tienen ningún efecto en mí; a lo más un poco de tensión en la espalda. Ahora rumbo a New Jersey donde es la segunda noche de alojamiento, para ir a NY a un exhaustivo y agotador del city tur del cual, siguiendo los pseudo-principios aprendidos en la Capital, no voy a participar.
Día 3: Llegamos a NY a las 9am, dejo a todos en la fila del Empire State y me dedico a hacer un poco de shopping por ese sector de la ciudad. La 7ma Avenida entre la 30 y la 40 se llama Fashion Avenue. Hay una llovizna bastante desesperante, me compré una bufanda por necesidad, creo que entré a un Starbucks por medio en una necesidad de bebidas calientes y cafeína. El juguete musical me hace sentirme muy en mi propio mundo mientras camino entre el tumulto de Times Square. Aprovecho de hacer visita a mi prima María, que no está con feriado. Almorzamos en la New York Film Academy, con su amigo me muestran la escena que están practicando. Luego ella vuelve a clases y yo continúo mi vagabundeo con audífonos por la Gran Manzana (para ser exacta, el sector del Times Square, el corazón de la Gran Manzana). Me gusta tener mi tiempo para mí sola, mirar edificios no importantes, entender como funcionan las ciudades y no sacarme la foto con la atracción principal. A las 3 me reúno con el tur que ahora está en el Intrepid Sea, Air and Space Museum (que era originalmente un portaviones). Que variada la selección de museos de la agencia...
Mis amigos están de luto: justo a los dos chinos, Kevin y Christine, esclavos de sus cámaras y sus fotos de ellos con la estatua de turno atrás, se les mueren las cámaras. Una pérdida terrible para ellos que agúa un poco el viaje con todo lo que se amargan.
Partimos el sábado muy, pero muy temprano; nos juntamos a las 5:45 am en la estación del metro del campus. Cuando me subí al bus fue la gran sorpresa: este era un tur hecho por y para chinos, en chino mandarín. En fin, desde cuando me ha importado el guía, yo quiero conocer las ciudades de manera independiente.
Primera parada: Philadelphia. La primera capital de la nación y donde se firmó la declaración de la Independencia (creo). Me bajó una rabia contra el imperialismo gringo enorme ahí.... Se mueren la seguridad que había para entrar al museo de la Campana (la misma famosa campana con una rajadura y que según aprendí no tiene ningún valor histórico más que el contenido simbólico que le han dado). La ironía perfecta, para entrar a conocer la CAMPANA DE LA LIBERTAD uno tiene que ser revisado entero, pasar por un detector de metales, mostrar los zapatos, y demostrar que uno no es un terrorista. (Señor EEUU le informo que en caso de querer causar terror en EEUU hay cosas mucho más entretenidas e importantes que bombardear que el lugar donde está su famosa campana, que además no suena porque está rajada). Como pueden ver, el famoso show de la campana me ha producido su buena cuota de ira. Además por el hecho que la presentan como un símbolo mundial indiscutible de libertad (¿Aló?) Estuve rabiando contra el imperialismo yanqui un par de horas (principalmente mientras me pasaban por el detector de metales), almorzamos y volvimos al bus chino.
Segunda parada: Washington. Capital oficial del imperio, y con una clara imitación a la arquitectura y las ciudades romanas. Llegamos cuando ya se estaba oscureciendo, fuimos al capitolio y al Jefferson Memorial. El capitolio es precioso, es el duomo de Washington, situado en algo que se podría llamar un cerro y con un muy bonito jardín. El Jefferson Memorial es espantoso, imita un templo romano pero es totalmente desproporcionado y fuera de contexto. Además estaba lloviendo. Adivinen donde comimos.... en el Chinatown de Washington!! Pero me rebelé y comimos en un restaurante mexicano que estaba en la frontera. Después de este fin de semana no voy a querer comer comida oriental en mucho tiempo, y ojo que digo oriental porque tampoco quiero comida india ni japonesa.

Alojamos en un hotel en los suburbios.
Día dos: Nos despertamos a las 7, desayuno de típico hotel gringo: que rico excepto por el café que con dos excepciones (una en Boston y la otra en NY) no salva a nadie (ni despierta).
Primera parada: Virginia Caverns, unas cuevas bastante profundas (hasta 100 metros de profundidad) que están cerca de Washington. Muy bonitas e interesantes, tienen no sé que formaciones únicas y también unas especies de flores que nadie sabe cómo se forman, porque todas estas cosas tienen más de 10.000 años.
Segunda parada: The White House. Bastante autoexplanatorio. La bandera estaba a media asta, suponemos que por el terremoto en Pakistán (???), la otra explicación dado que también la bandera del Tesoro estaba a media asta es que estén de luto por como están sus finanzas. Encuentro que tiene más sentido la segunda explicación. En todo caso, los alrededores de la Casa Blanca son muy bonitos. Washington tiene calles muy amplias y edificios muy bonitos.

Tercera parada: El foro romano. O algo por el estilo. Hay un obelisco en memoria de Washington. El famoso Lincolm Memorial que es otro templo romano para la colección, igual de grande que el de Jefferson. Creo que mi mayor problema es con el tamaño de las estatuas, es demasiado desproporcionado e incluso un poco terrorífico tener estatuas de ex presidentes de más de 4 metros. En el parque/foro hay también memoriales para dos de las guerras más inexplicables de EEUU: Vietnam a un lado y Corea al otro. Lo que más me gustó fue la pileta que está en frente del obelisco, me acordé de Forrest Gump y cuando se encuentra con Jenny en la pileta en una manifestación pacifista.

Cuarta parada: Siguiendo los principios de independencia y libertad que están escritos en todos estos monumentos me independicé de este tur chino. El Air and Space Museum es el último museo que se me ocurriría visitar. En vez de subirme al bus me fui caminando a través de todo el "foro" y entré al Museo del Holocausto. No sé si para bien o para mal no se podía entrar a la colección permanente porque era muy tarde y ya habían vendido todas sus entradas. En vez fui a las exposiciones temporales y quedé profundamente impactada. Voy a volver a ir de todas maneras, pero voy a necesitar una preparación psicológica fuerte para ver todas esas atrocidades. Además que hay otros museos muy buenos en DC que también valen la pena una visita.
De vuelta al bus. Gracias a mi nuevo juguete musical, mi libro y mi título mundial de dormilona, tantas horas en un bus no tienen ningún efecto en mí; a lo más un poco de tensión en la espalda. Ahora rumbo a New Jersey donde es la segunda noche de alojamiento, para ir a NY a un exhaustivo y agotador del city tur del cual, siguiendo los pseudo-principios aprendidos en la Capital, no voy a participar.
Día 3: Llegamos a NY a las 9am, dejo a todos en la fila del Empire State y me dedico a hacer un poco de shopping por ese sector de la ciudad. La 7ma Avenida entre la 30 y la 40 se llama Fashion Avenue. Hay una llovizna bastante desesperante, me compré una bufanda por necesidad, creo que entré a un Starbucks por medio en una necesidad de bebidas calientes y cafeína. El juguete musical me hace sentirme muy en mi propio mundo mientras camino entre el tumulto de Times Square. Aprovecho de hacer visita a mi prima María, que no está con feriado. Almorzamos en la New York Film Academy, con su amigo me muestran la escena que están practicando. Luego ella vuelve a clases y yo continúo mi vagabundeo con audífonos por la Gran Manzana (para ser exacta, el sector del Times Square, el corazón de la Gran Manzana). Me gusta tener mi tiempo para mí sola, mirar edificios no importantes, entender como funcionan las ciudades y no sacarme la foto con la atracción principal. A las 3 me reúno con el tur que ahora está en el Intrepid Sea, Air and Space Museum (que era originalmente un portaviones). Que variada la selección de museos de la agencia...
Mis amigos están de luto: justo a los dos chinos, Kevin y Christine, esclavos de sus cámaras y sus fotos de ellos con la estatua de turno atrás, se les mueren las cámaras. Una pérdida terrible para ellos que agúa un poco el viaje con todo lo que se amargan.
Llegamos a Boston a comer, nos juntamos con Yuka de Japón que nos quiere presentar a su pololo que la vino a ver desde China y que se va al día siguiente en la mañana. Llegué a mi departamento al campus a las 10. Muy cansada: una ducha, deshacer la maleta y hasta mañana.
P.D: el resto de las fotos las pueden ver aquí.

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